jueves, 13 de marzo de 2008

Candente Guerra!!

Es comprensible la actitud del Gobierno Colombiano que en medio de la desesperación y con las mejores intenciones halla decidido atacar al gobierno Ecuatoriano para erradicar de una vez por todas uno de los factores principales por los cuales el país se encuentra no solo en un estancamiento social sino político y económico.

El fundamento del planteamiento anterior es que puede ser comprensible tal actitud, pero no valido el haber atentado no solo de manera infragante dentro de este estado afectado, sino con actitudes indiscutiblemente egocéntricas, pues así puedo calificar tal acto, ya que aparentemente no se tuvo en cuenta el respeto por la soberanía y las vidas de personas que podrían salir mal libradas de tal enfrentamiento.

El hecho de que la población Colombiana se sienta abatida por la violencia y los constantes atropellos por parte de grupos armados por las FARC, no le da derecho a matar, pues debemos tener en cuenta que este es uno de los derechos fundamentales que deberían trabajarse mas que cualquier otro dentro de nuestra nación, precisamente por nuestra realidad de vida. La actitud ideal hubiera sido ejercer un castigo drástico, pues tampoco podemos pasar de largo los atentados que en repetidas ocasiones y sin compasión alguna se han llevado a cabo contra ciudadanos inocentes.

La cisura de relaciones diplomáticas por parte de Venezuela, Ecuador y Nicaragua no son mas que las consecuencias obvias por los comportamientos bélicos y de alguna manera terroristas que Colombia presento al llevar a cabo su atroz plantación, ya solo nos queda esperar, dejar a un lado la prepotencia y “agachar la cabeza” pues no hablamos de cualquier perdida, recordando que las relaciones comerciales con estos paises de fundamental importancia para el desarrollo económicos del nuestro.

Finalmente considero que este fue un evento donde las amenazas, los insultos y los sarcasmos tomaron papel importante en el desarrollo de esta corta pero candente guerra, y que realmente tendrían que estar locos no solo el gobierno Colombiano sino el Ecuatoriana, Venezolano e incluso Nicaragüense si por un instantes están pensando hacer definitiva este corte de relaciones diplomáticas, pues las repercusiones económicas, sociales y políticas serian imaginablemente negativas.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Políticos Ciudadanos!!

"Se habla de 18 millones de niños en Colombia. De esa cantidad, cerca de 10 millones están en edad escolar (básica primaria). Y de esos 10 millones, dos millones y medio van a trabajar y no a estudiar", señala Paúl Martín del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia., quien afirma que este certamen pretende generar políticas públicas claras y efectivas para la infancia, que vayan más allá de las promesas.

Es indispensable involucrar al gobierno en este fenómeno que indiscutiblemente impide el progreso de nuestro país, es por eso que resulta necesario como afirma Martín que se creen políticas como la asignación de recursos económicos para programas sociales destinados a esta población, de lo contrario nos veremos afectados por el resto de nuestra vida por las desventajas de ser un país en vía de desarrollo que en medio de la ignorancia sigue luchando por la superación de este fenómeno en aspectos meramente económicos.

La pregunta base es ¿Hasta que el punto el gobierno estaría dispuesto a asignar esos recursos económicos para la creación de programas sociales? Hasta ahora nos hemos visto abatidos por la indiferencia del estado en lo que concierne a la igualdad social, pues parece conforme con las políticas inhumanas de “unos lo tienen todo y otros absolutamente nada”, pero si como ciudadanos exigimos políticas claras y contundentes que impulsen programas de educación y ambiente sano, salud, nutrición, agua potable y saneamiento básico, participación y protección contra abusos sexuales y violencia intrafamiliar; el gobierno se vería obligado a destinar este capital para el mejoramiento social, de esta manera podremos comprender que el punto para que se creen manejos de la pobreza y por ende la violencia que esta genera, será la participación incondicional de nosotros los ciudadanos.

Es hora de comenzar a enterarnos de que estas políticas ya existen y lo que debemos hacer es apropiarnos de ellas para poderlas exigir como ciudadanos, por otro lado, no podemos olvidar que somos una nación democrática, por consiguiente no solo es asunto del gobierno sacar adelante el país, y los reproches diariamente lanzados contra estos de su mala administración, deberían ser omitidos al comprender que también somos nosotros los malos administradores del poder que por derecho nos corresponde y que en definitiva estamos utilizando, o peor, no haciendo uso de este en pro de la perfección social del país.

Verdadera Nación...

Muy sentida y bastante participativa fue la marcha del pasado 6 de marzo, donde consignas como “Por los desplazados, por los desaparecidos, por los masacrados y por los ejecutados”, hacían parte de los principios por los cuales millones de colombianos se unieron nuevamente para dar una vos de aliento, y de evidente desacuerdo por las masacres cometidas por los diferentes grupos armados.

Una de las características básicas de esta marcha en contraposición de la realizada el 4 de febrero, fue que a esta se le dio una connotación mucho mas amplia, pues esta vez no solo se marcho en contra de las FARC y de los atropellos de esta a los derechos humanos, sino que se hizo en contra de todos los grupos armados que han sido protagonistas del sufrimiento de millones de familias que han perdido sus seres queridos por su maldad e insensatez.

Muchos consideraran que la respuesta por parte de los colombianos a esta convocatoria fue mínima en comparación de la realizada el pasado 4 de Febrero, pero para Iván Cepeda, representante del Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado (MVCE),y organizador de la movilización del 6 de Marzo fue todo lo contrario, pues como lo afirmo para el periódico el tiempo esta supero sus expectativas.

Aunque yo no marche, considero que esta movilización fue mas sentida, pues mas que la rabia, la oposición y el orgullo, los participes fueron aquellas personas que hasta el sol de hoy sufren por la perdida de sus seres, y la desesperanza de nunca mas volver a verlos, por otro lado, los jóvenes hicieron suya la situación, y aunque no faltaron las revueltas y las tendencias bélicas por parte de algunos, estos demostraron pertenencia y solidaridad con la situación actual.

No importa cuantos marcharon en esta movilización o en la anterior, lo verdaderamente importante es que como Colombianos estamos mostrando valor e inteligencia frente a la situación vivida, pues el indiferentismo esta vez no se apodera de nuestros corazones, tal vez por el desasosiego de ver esta monótona situación, o porque por primera vez estamos actuando como una nación.